One Riddim, One Love. Un ritmo, un amor

Entrevista con The Real Indica Sound

Ritmo y amor son los pasos que guían el trabajo del músico, productor y DJ de reagge Yahvy, quien, con su fórmula, logra avanzar tranquilamente pero en firme por la senda de la autogestión y la creación musical.

Yahvy es miembro original, desde 1999, de la formación reagge Indica Sound, que en su primera etapa también estuvo integrada por DJ Cañas! Esos años de trabajo conjunto dieron como resultado, entre otros frutos, la recopilación Reagge is life! (2006), que les llevó a ser destacados por la revista Computer Music en su Top 10 de creadores españoles y premiados en el certamen Málaga Casting 2007. Más tarde, editarían una segunda parte, Reagge is life! Vol. 2 (2008), en la que participaron artistas de una decena de países.

Tras un pequeño parón, Yahvy (Javier Montes) retomó el proyecto en solitario y poco a poco va sacando nuevos trabajos y volviendo a participar en la programación de festivales y locales. El texto que sigue es el resultado de una conversación a comienzos de un otoño, donde nos da cuenta de su heterogénea trayectoria, sus ilusiones, su modo de trabajar y sobre todo de su música.

Orígenes

“No sé bien cuando empecé con esto de la música. Recuerdo que de pequeño siempre me gustó, es una cosa que va ligada a mi vida. No recuerdo el día exacto en que yo dijera: pues me quiero dedicar a la música… Pero sí me acuerdo que dejé de patinar porque iba a empezar a tocar la guitarra y entonces no tenía tiempo para las dos cosas. Han pasado los años y aquí estamos en este punto. Como cualquier persona en la vida he ido evolucionando, ya ves, de pequeño escuchaba otros estilos musicales, me gustaba mucho el heavy!”, nos cuenta sonriendo.

A partir de 1996 se integra en el grupo Toy ́s Weekend, originario de Lucena, un pueblo de Córdoba (España), junto con Miguel Cañete (dj Cañas!, posterior co fundador de Indica Sound) y el músico experimental Juan Cantizzani. “Sacamos una pequeña maqueta, llamada Fluidos, con cuatro o cinco cortes de música experimental, electroacústica. Lo que hacíamos era música paisajística, no cantábamos, solo instrumentales. En algunos temas había dos bajos, en otros, uno y guitarra, sintetizadores…”.

“A la vez que estábamos terminando con Toy ́s poco a poco fue naciendo el proyecto de Indica Sound con Cañas y ya va para largo, pues hace unos 11 años que llevamos con esto”, recuerda. Tras varias experiencias como dj ́s y en promotoras musicales, las raíces de Indica Sound comenzaron a perfilarse en la producción de un programa radiofónico del mismo nombre en una emisora local, donde ambos músicos fueron empapándose de todas las ramas del reagge a la vez que ayudaban a la difusión de ese estilo y cultura entre un público no aficionado.

Tras las dos recopilaciones de Reagge is life! y algunos trabajos adicionales, como String Riddim, Indica Sound sufrió un parón en sus actividades hasta que, hace un tiempo, Yahvy volvió al proyecto en solitario. “Hace ya un par de años que estoy retomando todo esto otra vez porque, bueno, pasamos por procesos, fases, momentos en la vida en los que estás más activo y otros momentos en los que necesitas un poco de tu vida para poder luego plasmar esas vivencias en lo que tú haces, en la música o en lo que tú hagas. Y también estoy retomando el proyecto yo solo, sin Cañas, que es una pieza fundamental”, recalca.

Parece que hay momentos en los que se pone más complicado eso de continuar, no únicamente por estar ahora en solitario, ya que “no es lo mismo llevar un proyecto una sola persona que dos; cuando están dos para decidir las cosas, es mucho más fácil”, asegura, sino también porque lograr dedicarle todo el tiempo que le gustaría a su música y además, poder vivir de ello es un sueño difícil de conseguir. “Estoy en ese punto que no es profesional ni deja de lado el mundo underground, alternativo. Estoy ahí a ver qué pasa, poco a poco y cuando sea el momento pues se harán las cosas de otra manera”, afirma. No obstante, no pierde de vista la parte positiva de ese lugar que ocupa, esa “fuerza con la que te mueves cuando vives también con otro trabajo más, ese ímpetu de buscar todo para conseguir lo que tú siempre has soñado”.

Música e influencias

El reagge “es un estilo de música light (suave) que lo puede escuchar cualquier tipo de persona”, afirma. Dentro de ese estilo, Yahvy trabaja en producir los riddims, los ritmos, es decir, las bases instrumentales que posteriormente sirven a aquellos artistas que se especializan en la parte vocal. En Jamaica, esa forma de hacer música, según explica, “forma parte de la cultura, no es lo mismo que aquí en Europa donde, por ejemplo, las bandas funcionan al completo, cantante y banda. Allí no, allí funciona la banda por un lado y los cantantes por otro”. En ese sentido, Yahvy lo asemeja al papel de los artistas flamencos, un género en el que los músicos se van intercambiando entre sí, donde hay guitarristas o rercusionistas que no trabajan con una única banda o cantaor, sino que se van compartiendo. Además, detalla, el reagge, “como el flamenco, también tiene varios palos: está el root, las raíces, que es lo más clásico, como el estilo de Bob Marley, Peter Tosh o Burning Spear; el ragamuffin que es ya un poquito más rápido, donde la lírica sobre todo es más cercana al rap…” y otros.

De ese modo, un disco puede ser “one riddim”, es decir, estar compuesto por una única pieza instrumental que cambia en la melodía de la voz y en las letras. “Ahora por ejemplo estoy preparando una nueva riddim, una nueva instrumental en la cual participan varios cantantes, es una modalidad típica de Jamaica, un one riddim, se saca la misma instrumental por 12, 15, 14 cantantes. Es música reagge!”, se sorprende de que no conozcamos muy bien todo ese funcionamiento.

Cuando le preguntamos por la influencia de artistas que le han marcado, responde claro: “muchos y mucha música buena, con amor, con sentimiento, en inglés, en español, incluso ahora estoy escuchando reagge en brasileño porque estoy trabajando con un par de artistas de ese país y estoy muy contento con lo que se está haciendo allí”. Entre los clásicos, destaca, por supuesto, a Bob Marley, del que afirma que “fue y será el embajador del reagge porque fue el que dio a conocerlo al mundo”, y también a Burning Spear. Además nombra a Midnite, dentro de los grupos más modernos “y espirituales y que se han convertido en un pilar básico” en su música.

Se reconoce influido por la música de la década de los 70: “El sonido de los años 70 me gusta mucho y utilizo técnicas antiguas, de esa época, mezcladas con algunas más modernas, digitales”, pero siempre “intento darle un estilo diferente a mí música”.

Según cree, el reagge gusta , en general, porque “aparte del ritmo, lo que a toda la gente engancha son las melodías, las voces. Por ejemplo, el reagge negro que utiliza el patuá, la lengua que ellos hablan con una mezcla de su idioma y los idiomas de los colonizadores, por el timbre, el tono de voz, la buena vibración…”, todo conjuntado hace del reagge una música “sana, pura y limpia”, apunta al añadir que “también el ritmo se extiende por el mensaje” que lleva asociado, las letras y el contenido.

“El reagge fue una evolución de la cultura que los esclavos africanos llevaron a Jamaica, que surgió de sacar una gente de un sitio, esclavizarlos, llevarlos a una tierra que no es su tierra y tenerlos allí de por siempre. Una persona que no es de ese sitio siempre va a estar echando de menos su tierra. Y de esa situación surgió la música que luego evolucionó al jazz, al ska, al rock steady, al early reagge y al reagge”, explica y recuerda que el reagge “nace de revolución, es un momento de sufrimiento, igual que nace el blues y muchas otras músicas que nacen del sufrimiento del guetto”.

Sobre el debate de si es más puro el reagge jamaicano que el que se ha desarrollado en África, Yahvy cree que “hoy en día se ha globalizado todo tanto” que se puede hacer un buen tema en cualquier rincón del mundo.

“Ya ves a un chino toreando o tocando flamenco que lo ves cantando reagge y no te extrañas. Igual que ves a un español cantando reagge en español cuando antes te chocaba el reagge en español porque no había”.

Para él, lo importante “es el mensaje de la canción, sea de Jamaica o de África o lo que en ese momento sea, porque las personas necesitamos alimentarnos de todo, tanto mística como espiritualmente”, y no importa entonces de dónde provenga ese alimento.

Despúes de un tiempo de conocer la música reagge, Yahvy comenzó a dejarse las rastas o “dreadlocks”, trenzas en el cabello que caracterizan a los seguidores del rastafarismo, un movimiento socio-cultural y religioso, vinculado con Etiopía, que tuvo en Bob Marley a uno de sus más importantes representantes. Sin embargo, según explica, el reagge no necesariamente tiene que estar relacionado con el rastafarismo: “Puedes escuchar música reagge y no ser rastafari, no tiene nada que ver” porque “ser rastafari es otra cosa, es un estilo de vida, unos valores…”.

“Hoy en día puedes ver cantantes que tampoco llevan dreadlocks ni nada y cantan reagge buenísimo, ya no es como antes, antes sí que estaba asociado, tú veías a Bob Marley, veías las rastas y decías: es que ese hombre es rastafari, lleva una forma de vida y lleva unas creencias y por eso lleva esos pelos. Pero hoy en día hay mucha gente que lleva los pelos y no se sienten a lo mejor rastafari pero lo llevan porque les gusta, igual que cantan reagge porque les gusta y no son rastafari”, añade.

Colaboraciones y proyectos

Desde que en las dos recopilaciones de Reagge is life! Indica Sound colaboró con muy diversos artistas sin importar de dónde provenían, todos los trabajos que ha ido sacando adelante han contado con la participación de una heterogénea lista de músicos, tanto en las voces que desarrollan las melodías de los riddims como en la creación y grabación instrumental de los propios temas.

De ese modo, Yahvy ha sido asiduo, tanto en grabaciones como en conciertos, de músicos como Morodo (España), Uwe Banton (Alemania), Prince Mike (España), Leroy Onestone (Isla de Granada – Caribe-), Little Pepe (España), Jah Nattoh (España), Chow Panachie (Gambia), Dutchie Gold (Jamaica), Roe Delgado (España), Charly Roots (Panamá), Ras Mael I (España), Jah Bantu (España), Yah Meek (Jamaica – Alemania), Leona de Ethiopia (México), Ghettoman and The Believers (Holanda) y Madi Simmons entre otros.

De hecho, está recién salido del horno sonoro de Indica un riddim nuevo, “New Tiempo Riddim”, en el que participan Roe Delgado, Charly Roots, Ras Mael I y Jah Bantu, y está a punto de caramelo “Yo soy Riddim” proyecto que, si finalmente sale bien, tendrá la participación de un par de cantantes de Brasil y otros artistas. “Os va a encantar, y estoy esperando ya para acabarlo. Ese riddim promete mucho, me encanta, vaya la onda que está cogiendo…”, se alegra el artista y agrega que estos dos últimos, “son trabajos con muchos años atrás, ya tienen un tiempo, pero es lo que digo, por temas de tiempo, de dinero… Ya tengo ganas de tener un estudio para siempre y poderme centrar en sacar bien el sonido, pero bueno, esto son etapas de la vida”.

“Me gusta trabajar con tanta gente diferente porque aportan algo fresco a lo que tú tienes en la mente, o por lo menos te ofrecen un contrapunto. Pienso que, de esta manera, la música está más viva y, aunque me gustan también las piezas individuales y personales de cada uno, me gusta más que en la música haya gente detrás porque se enriquece, está más viva, se nota que hay mucho trabajo diferente”, apunta.

Además, comenta que, aunque en las primeras etapas de la creación usa el ordenador y un teclado o la guitarra, cuando ya tiene una idea bastante desarrollada se busca a músicos profesionales: “Normalmente son amigos con los que nos ponemos, echamos el rato y lo volvemos a grabar todo en real y es como me gusta la música. También disfruto mucho la música digital, por supuesto, pero grabar con todos los instrumentos deja un sonido diferente”, agrega.

En ese sentido, le han ayudado músicos como el bajista Jose Antonio Salgado, el batería Bernat Figueras o el guitarrista Guillermo Marfil entre otros músicos. “Hay ahí mucha gente atrás! Muchas gracias a todos los músicos que participan en los proyectos porque sin ellos yo no podría llevarlos a cabo”, reconoce.

Sin embargo, se muestra inconformista y dice que aún “el proyecto más satisfactorio” no ha llegado. “Está ahí a las puertas porque pienso que siempre se puede mejorar, o noto que le falta algo”. Ese afán por mejorar le lleva a deleitarse casi menos que antes con la música porque “estás ahí en el estudio todo el tiempo, pensándola, analizándola. Ya no la escucho como antes, eso de escuchar una canción simplemente, sino que estoy ahí y en muchos momento sólo estoy con los efectos, la producción y la mezcla y ya no la disfruto como antes. Quizás eso lo echo de menos”, detalla pero agrega que incluso así, “en todo momento, la música forma un pilar grande” en sus días: “Sin ella me faltaría algo. La música me mueve todo, los sentimientos, los recuerdos…”.

Sesiones de DJ y difusión de sus trabajos

Además de las labores de creación y producción, Yahvy es dj y, como tal, ha pinchado en locales de varias ciudades de España y en festivales especializados donde ha puesto a bailar a cientos de personas. “Tienes que tener una buena selección y saber manejar muy bien la música para ver cómo la distribuyes.

Por ejemplo, en una sesión de tres horas tienes que ver lo que a la gente le gusta e incluir también tu especialidad, lo que tú has ido a hacer”, explica. “Está claro que siempre viene el típico a pedir una canción y no es que no se la quiera poner sino que a lo mejor no la tengo o a lo mejor no va en el momento en el que estoy pinchando”. Sin embargo, en general, afirma, le gusta programar música en público: “Hay una satisfacción enorme aunque en ese momento estés muy pendiente de que esté todo bien y de que suene todo bien”.

En este ámbito, Yahvy siente que el panorama musical del reagge en español está escaso de promotores e inversión, “porque hay mucha gente, hay muy buenos artistas, pero aún falta difusión”, asegura aunque reconoce que “cada vez hay más salas en las que se pueden hacer conciertos y también especializadas en este tipo de música”, por lo que, a la postre, ve “futuro” para su estilo. “Hace 10 años también tenía esperanza de que esto iba a llegar y al día de hoy veo que hay mucha más gente escuchando y que ya le dices a alguien reagge, y ya no es como antes que no sabían de lo que hablabas, si no que ahora te empiezan a nombrar artistas que la gente ya está conociendo”, subraya.

Además, también resalta que, hoy por hoy, en locales o festivales que no están especializados en reagge “se van metiendo en cartel muchas más formaciones de este tipo, por ejemplo, en Monegros, donde se hace un festival de música electrónica, ha actuado gente de reagge o en el Viña Rock, que hace diez años iba orientado a otro estilo de música hoy ya hay de todo”, comenta.

Pese a ello, recuerda que el arduo trabajo de la difusión de los proyectos recae en cada artista. Y en ese sentido asegura que Internet ha ayudado enormemente: “Todo el tiempo que yo llevo en la música, la parte de la difusión ha cambiado de la noche al día, sobre todo a modo individual, eso de que yo personalmente hago el disco y yo lo vendo”.

“Las redes sociales son una pasada para el ámbito comercial, aunque para la vida privada son una mierda porque te tienen fichado por todos lados y no me gusta, pero artísticamente veo que son una herramienta clave y sobre todo Twitter donde la gente cuenta cosas y saca material del que antes no te enterabas y ahora lo estás viendo directamente en tu móvil”, destaca.

A su juicio, ese nuevo modo de difusión de los proyectos “retroalimenta el trabajo” y lo convierte en algo “mucho más fácil”. “Tú mismo haces el trabajo y tú lo colocas hacia el público. Es directo y sin intermediarios que es el principal problema comercial que hay aquí en España, esos intermediarios, tanto de las verduras como de la música, que terminan cobrando más que los creadores y más que los productores. Eso lo digo también por todos los agrícolas de España que trabajan mucho y cobran muy poco, eso no puede ser…”, protesta.

La parte del pirateo en la red, contra la que un listado de leyes intenta luchar en muchos países y crea tanta polémica en el mundo cultural, está clara para Yahvy: “El pirateo va a estar siempre, eso es igual que cuando de pequeño yo te grababa una cinta de casette. Creo que las redes sociales están viniendo muy bien a los artistas porque lo que están evitando es ese intermediario del que hablaba antes, las casas discográficas que cobraban un pastón y eso ya no va a volver a ser, con los discos de oro y la gente vendiendo vinilos. Ahora tú vas a ganar de los conciertos que hagas, está claro que los discos te irán dejando algo, porque siempre tienen que dejar, pero tu trabajo tiene que estar en el directo”, opina.

Además, recuerda que él pone su música en Internet a disposición de todos los usuarios bajo una licencia libre de Creative Commons. “Hasta el día de hoy regalo la música”, explica.

Finalmente Yahvy recapitula y asegura que en su trayectoria musical han sido “muchos años, en los que ha habido muchos momentos felices y también muchos tristes. La música es eso, la música no es todo alegrías, porque estás todo el día pensando en cómo hacer las cosas bien y trabajando y no ves recompensa”, concluye al proclamar: “¡Un amor para todos! ¡One love!”.

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